¿Qué es el Resveratrol?

Podemos decir, que el Resveratrol, es un compuesto (polifenol) de la clase de los flavonoides (antioxidante), que se encuentra principalmente en la piel de la uva negra y en menor cantidad, en cacahuetes y nueces.

También se halla en la raíz del Poligonum Cuspidatum, planta herbácea perenne y trapadora, procedente de China. En el caso del contenido de resveratrol en Munactive-10, procede de dicha planta.

Este polifenol, es considerado por científicos de prestigiosas universidades, como el “santo grial” de la investigación sobre el envejecimiento.

Las principales propiedades que destacan del Resveratrol, son de gran importancia por incidir directamente sobre los principales órganos de nuestro cuerpo, como lo es al actuar como anticancerígeno, al prevenir el daño al ADN e influir en el traspaso genético de células cancerosas, limitando su propagación.

En el sistema cardiovascular, protege el corazón y los vasos sanguíneos, limpiando los oxidantes que causan la oxidación de grasas, evitando así mismo, la muerte celular, reduce el riesgo de ateroesclerosis, debido a que mantiene limpias las paredes de los vasos sanguíneos.

Como antienvejecimiento, fortalece el sistema inmunológico, que es la principal misión de los antioxidantes, puesto que combaten y previenen todo tipo de enfermedades provocadas por los radicales libres. También reduce el exceso de grasa corporal ayudando  al control de peso.

Otro de los beneficios importantes que se le atribuye al resveratrol, son los efectos antiinflamatorios, ya que inhibe la liberación de un ácido llamado Araquidónico, disminuyendo así las prostaglandinas, que son las responsables de la inflamación y el dolor.

Otro gran beneficiado, es el sistema nervioso, por su efecto neuroprotector al prevenir el estrés oxidativo del cerebro, disminuyendo la formación de la placa amiloidea, la cual causa enfermedades degenerativas. Esto aporta equilibrio y movilidad al cuerpo humano.

Por último, cabe indicar su acción hipoglucimiante, es decir, la reducción de la resistencia a la insulina, protegiendo así, del daño oxidativo por altos niveles de glucosa.

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