La Macadamia

La Macadamia es un árbol de hoja perenne cuyo nombre botánico es macadamia integrifolia. Su porte no supera los 12 metros de altura.

Es originario de Australia y hoy día se encuentra también en Indonesia, Hawai y gran parte de Centroamérica.

Su gran expansión se debe al fruto que crece en él, que a bien de parecerse a una avellana se le conoce como Nuez de Macadamia; por lo tanto, es considerado un fruto seco.

Su principal aporte son los aceites esenciales del tipo omega 9, por lo que se asemeja en beneficios al aceite de oliva, aunque este último posee otros componentes que los diferencia en propiedades del anterior.

Su popularidad es debida a la capacidad de contrarrestar el colesterol malo (DHL) y por suministrar a su vez colesterol bueno (HDL). Por lo tanto es un fruto muy beneficioso para prevenir o mejorar problemas cardíacos.

Posee un 80% de grasa monoinsaturada, por lo que se trata de un alimento energético muy apreciado por deportistas.

Otros componentes que hacen valioso este fruto, son las vitaminas del grupo B, minerales como el manganeso y hasta un 8% de proteína.

El aceite de nuez de Macadamia es utilizado igualmente en cosmética, agregando sus aceites y propiedades a cremas hidratantes para proteger la piel inflamada o excesivamente seca.