La Abeja

Este insecto es venerado y respetado, porque cumple una función esencial en la supervivencia del ecosistema. Y es que siempre se ha dicho, y supongo que basado en estudios científicos, que sin abejas el mundo conocido desaparecería. Pudiera parecer una exageración, ya que cualquier ser vivo tiene una función importante que cumplir en este planeta.

La vida de la abeja es corta. Vive en comunidad y en castas muy bien marcadas y definidas, que básicamente son tres: la abeja obrera, que recolecta el néctar y el polen de las flores para alimentar a la comunidad, el zángano, encargado de la reproducción de la especie, y la abeja reina, que no hace más que alimentarse y poner huevos.

En este trasiego de la búsqueda de alimento en temporada primaveral y estival, la abeja obrera, hembra e infértil, se afana en su menester con dedicación y precisión (al igual que las hormigas) para poder  abastecer a la especie y almacenar alimento para todo el invierno.

Y aquí entra en juego un papel fundamental. Tal dedicación hace que no den abasto y que una parte de la recolecta quede esparcida por la tierra, dando paso a la proliferación de nuevas plantas, y por ende, más flores que polinizar.

De cualquier manera, el alimento está garantizado para que las abejas continúen con el ciclo de vida, de la propia especie y del resto de seres vivos.  No en vano, tanto la cera que producen, como el polen o la jalea real, son extraídos por el especialista apicultor que hace que podamos aprovechar el potencial de los nutrientes que aportan tales substancias.

Como mencionaba anteriormente, la abeja obrera se encarga de cuidar de las crías, y en su fase de larva, son alimentadas casi exclusivamente de polen, excepto los primeros días que las alimentarán con jalea real. Esto es debido a que son alimentos basados en proteína, nutriente esencial para el crecimiento. En cambio, la abeja adulta se alimenta tanto de polen como de néctar; y es curioso… lo hacen de manera disociada (por separado): néctar por el día y polen por la noche. Eso es lo mismo que decir, hidratos de carbono (HC) para desayunar y proteínas para cenar. Los pájaros insectívoros hacen el mismo tipo de dieta: bayas por la mañana e insectos por la tarde/noche. A nosotros los seres humanos, al menos en occidente, nos cuesta aún entender esta dieta; aunque nos vendría muy bien llevarla a cabo.

Qué decir de la abeja reina. Se alimenta exclusivamente de jalea real, substancia que secreta la abeja obrera a través de unas glándulas y que depositan en celdas para su suministro.

Cuando la abeja reina muere, hay una selección natural de una abeja obrera que es alimentada exclusivamente de jalea real para que llegue a convertirse en fértil y en “la reina de la colmena”.